Cuidar de la salud debería ser una de las principales prioridades de las personas. Pero, nada hay mas lejos de la realidad, pues muchos se sienten sanos, por lo que no consideran necesario hacerse una evaluación médica, por lo menos una vez al año.

No sentir ninguna sintomatología es una de las excusas más frecuentes para posponer el chequeo preventivo. Sin embargo, según especialistas, un gran porcentaje de las personas que se consideran “saludables”, no lo están.

Dra. Jenny Disla
Dra. Vizmary Pineda

Las doctoras de CEDIMAT, Vizmary Pineda, cardióloga y Jenny Disla, endocrinóloga, definen el  chequeo preventivo de salud como una revisión integral del estado de salud.

Destacan que está orientado a conocer el estado de salud de la persona para poder realizar una adecuada prevención y detección precoz de enfermedades. “Este chequeo nos permite detectar problemas potenciales, ya que muchas personas sufren enfermedades que desconocen y conviven con factores de riesgo que no producen síntomas hasta que la afección avanza. Todo esto es evaluable a través de un sencillo chequeo médico de rutina”, asegura Pineda.

Ambas especialista destacan que Cedimat cuenta con un Plan Ejecutivo de Salud, dirigido a todas las personas, sobre todo, a aquellas que se consideran “sanas” o que tienen antecedentes familiares de problemas cardiovasculares, colesterol alto o cáncer. También para quienes tienen estilos de vida que aumentan los factores de riesgo, como tabaquismo, sedentarismo y dieta inadecuada, entre otras cosas.

“Dependiendo de la edad, se toma la decisión de la periodicidad con la que se deben realizar los exámenes. La edad de inicio varía entre los 17 a 20 años, dependiendo de las normas de salud de cada país. Normalmente, se deben realizar como mínimo una vez al año”, explican.

Al hablar de las pruebas que se deben incluir en este chequeo anual, las doctoras dicen que dependen de varios factores, como sexo, edad y los antecendentes familiares.

En Cedimat se recoge la información sobre la historia médica familiar y personal, la cual debe  incluir desde hábitos de estilo de vida hasta los antecedentes patológicos, por medio de preguntas que realiza el médico al paciente.

Así mismo, ambas especialista sostienen que se realiza una exploración sistemática, sobre todo cardiovascular, evaluación de mamas y próstata, de acuerdo a edad y sexo. Estas pruebas se complementan además con toma de exámenes de laboratorio clínico y estudios de imágenes.

Sobre los beneficios de realizarse un chequeo preventivo de salud, Pineda y Disla destacan que permite conocer si existen factores de riesgo de padecimientos o enfermedades subclínicas (que aún no se han manifestado) para poder tratarlas precozmente o incluso prevenirlas.

 “El examen periódico y el rastreo de ciertas patologías han demostrado grandes beneficios que, entre otras cosas, han mejorado la sobrevida y la calidad de vida de la gente. Este objetivo se logra a través de prevención de las enfermedades más frecuentes de la población y diagnóstico precoz de los factores de riesgo de mayor incidencia”, concuerdan.

Recuerdan que la detección de factores de riesgo que predisponen al desarrollo de enfermedades y el diagnóstico precoz de patologías como prediabetes, hipercolesterolemia y cánceres en etapa inicial, permite un tratamiento oportuno y, por lo tanto, un buen pronóstico a largo plazo.

Disla define la diabetes como una enfermedad metabólica que tiene especial importancia por su alta incidencia. Destaca que según las estadísticas, alrededor del 10% de la población mundial la padece, sin contar otro gran número de pacientes que tienen la enfermedad y no lo sabe.  

“Los niveles de glucemia con elevaciones no tan altas, suelen ser asintomáticos, de ahí la importancia del chequeo preventivo”, advierte.

Sobre las pruebas que contempla el Plan Ejecutivo de Salud de Cedimat, las doctoras detallan que se lleva a cabo la realización del NMR LipoProfile, un estudio que permite identificar el riesgo de desarrollar un evento cardiovascular, resistencia a la insulina o diabetes. Además, son elaboradas todas las pruebas pertinentes de laboratorio, evaluación cardiovascular, estudios de imágenes, sonografías de tiroides, examen físico, evaluación completa y recientemente fue incluida la tomosíntesis, conocida como mamografía 3D.

Las especialistas concluyen aconsejando que el día en que programe su chequeo preventivo, acuda en ayunas, use ropa cómoda y evite consumir alcohol 24 horas antes.